jueves, enero 14, 2010

YA ESTÁN AQUÍ...

Desde que fui nombrada consejera y portavoz del Gobierno Vasco, paso muchas horas en Lakua, donde he experimentado, he sido testigo y/o me han contado más de un fenómeno extraño. No consta que los objetos se muevan solos, que el anticristo conste en nómina, ni que alguien haya sido absorbido por un tubo catódico; pero, por ejemplo, sí hay quien asegura haber visto este verano niñas recorriendo los pasillos por su cuenta. De erizar el vello. En cambio, en ningún momento he percibido indicios de que la destrucción de empleo se haya doblado durante nuestro mandato.

Cuando leí ese torticero titular el pasado fin de semana, en un diario de noticias, pensé que se trataba de otro poltergeist (tentada estuve de taparme los oídos para no escuchar eso de ¡Idoia, ve hacia la luz!), y lo cierto es que la lectura casi me amarga el café. Hasta que puse remedio al conato de indigestión con el dulzor de la información real y contrastada. Qué alivio, se trataba de un nuevo reporte de un imaginario (y catastrófico) universo paralelo.

Resulta que la mayor parte de la subida de la tasa de desempleo se registró en los meses anteriores a la investidura de Patxi López, y que a partir de ese momento el aumento se ha suavizado de forma muy significativa. En lo que va de legislatura socialista, ocho meses ya, el ritmo de aumento del paro registrado ha sido del 4,9%, diez veces inferior al soportado en el mismo periodo inmediato anterior, cuando se incrementó el 49%. Ocho de cada 10 inscritos en 2009, lo hicieron en los cuatro primeros meses del año; 21.474, del total de 27.564.

Más claro aún: cuando Patxi López fue nombrado Lehendakari, Euskadi contaba con 122.111 desempleados. En la actualidad, el paro afecta a 128.201 personas, sólo 6.090 más que en mayo. No es un escenario idílico, ni deseable, pero asusta pensar que en los últimos ocho meses del Gobierno nacionalista el número de parados pasó de 81.910 a los citados 122.111.

Además, es cierto que en 2009 el número de afiliados a la Seguridad Social disminuyó en 27.479 personas en Euskadi. Correcto. Pero también lo es que hasta el mes de mayo, en cuatro meses, fueron 26.604 las bajas. Sólo 875 se produjeron entre los meses de mayo y diciembre. Al periodo del Gobierno presidido por Patxi López le corresponde únicamente el 3% de la pérdida de afiliación.

A buen entendedor, pocas palabras bastan. No hay más sordo que aquel que no quiere oír, ni peor ciego que el que no quiere ver. Ladran, luego cabalgamos. Y, como entona el cantante argentino, no hay Facultad para saber la verdad.

4 comentarios:

Íñigo dijo...

Lo triste, Idoia, es que quien dice estas mentiras sabe perfectamente que miente, pero lo hace igualmente por aquello de "denigra, que algo queda" El gobierno deberia ser mas combativo con su politica de comunicacion, para transmitir lo mucho bueno que se esta haciendo y para poner en su lugar a quien miente. Triste, muy triste...

José Ángel dijo...

Idoia,

es la primera vez que entro en tu blog y me he sorprendido, gratamente. Me ha gustado por la próximidad que transmites a pesar del cargo tan importante que tienes. Prometo seguirte.

Íñigo dijo...

Acabo de leer que la Ertzaintza ha enviado efectivos a Haiti para ayudar en las tareas de busqueda y auxilio a la poblacion. Es la primera vez que la Ertzaintza sale al extranjero para ayudar a un pais en apuros.

Esto es muestra de nuestra capacidad como pais de ayuda, desde el punto de vista material, moral, humano, etc.

Y sin embargo, ni el lehendakari ni la portavocia del gobierno hacen mencion a ello, a traves de los medios de prensa del gobierno o de sus blogs. Estas noticias son las que mejoran la imagen del ejecutivo.

Bilbo dijo...

Tu post me recuerda una conferencias de Iñaki Gabilondo en los cursos de verano de la UPV organizados por la Fundación Fernando Buesa. El periodista hizo una reflexión sobre aquellos Medios que, para conseguir sus objetivos, no les importa reducir la calidad de la vida democrática de un país o cuestionar el sistema político o social.

Creo que sus palabras siguen estando de actualidad:

"No acepto el caso habitual de algunos medios que dicen “voy a llegar hasta donde la raya de la Ley me dice que pare”.

El territorio de la civilidad que se supone que es un territorio compartido no se puede destruir en nombre de la libertad de expresión.


Esta es una sociedad brutalmente competitiva, es la sociedad de lo quiero todo y lo quiero ya y sin esfuerzo. Y esos contravalores democráticos nos los están vendiendo los Medios de comunicación.

Obligaciones del periodista:

- Hablar y escribir correctamente su idioma.
- Saber discrepar y ser duro en su crítica pero sin perder el respeto.
- La gente que sólo sabe preferir odiando al no preferido transmite un mensaje terrible.
- El modo de decir es tan importante como el mensaje.

Hay que comunicar desde el respeto a los demás, sin hostilidad, la libertad de expresión ha costado muchos esfuerzos y muchas vidas para que ahor la empleemos como coartada. "