La noticia de la condena a cuatro guardias civiles por torturas a dos terroristas viene a confirmar algo que me gusta repetir a menudo: que vivimos en un estado democrático de derecho donde los derechos fundamentales están garantizados , que la Ley es igual para todos y que los Tribunales de Justicia actúan con independencia. La sentencia así lo demuestra.La fortaleza del estado se demuestra en actuaciones como esta y también cuando sanciona las conductas de los terroristas.
Debemos estar alerta siempre para que la Ley se cumpla y no permitir que ningún servidor público la viole y cometa actos como los que se han estado enjuiciando en la audiencia Provincial de Donostia.
Será bueno para todos.
3 comentarios:
No puedo estar de acuerdo, Sra. Mendia. La sentencia demuestra y da por probado que la Guardia Civil torturó a dos detenidos. La conclusión principal y más grave, por tanto, no puede ser la de felicitarse ante el funcionamiento a posteriori del sistema, sino la de alarmarse por la constatación de su envilecimiento y poner el acento en la búsqueda de mecanismos para que el correcto funcionamiento sea a priori.
Si no hay condenas, las torturas no existen. Cuando las hay, el sistema funciona. No, eso no es correcto. Aparte de que España ha sido condenada hace poco por tribunales internacionales, por no haber investigado eficazmente otras denuncias de tortura.
El sistema no funciona. La Guardia Civil tortura. No tengo razones para estar seguro de que las demás policías no lo hagan.
La defensa íntegra de los Derechos Humanos exige, Sra. Mendia, un mensaje muy distinto al autocomplaciente.
Ni la Ertzaintza, que tanto alardea, respeta a rajatabla los protocolos anti-tortura.
Así que, hoy, en mi opinión, no es un día feliz para el funcionamiento de la democracia. Todo lo contrario.
Urte berri on, Mendia anderea, zinez.
Esteban Umerez
El problema no es que se resuelvan estos casos en los tribunales sino que se prevenga la tortura. Los detenidos están bajo el cuidado de representantes públicos, que actúan en nombre de toda la ciudadanía y no se puede tolerar que usen ese poder para vulnerar derechos humanos.
En cuanto a la prevención, es muy complicada cuando:
El ministro de Interior niega sistemáticamente su existencia,
cuando no se facilita la identificación de los implicados,
cuando se obstaculiza la obtención de pruebas,
cuando las condenas son leves.
En este caso ha habido condena porque se les fue la mano. No se puede utilizar el argumento de que siempre denuncian torturas. No sé si es sistemático pero sí sé que no se previene ni investiga lo suficiente.
El sistema debe funcionar desde el primer momento, no cuando las consecuencias son irreparables.
Estoy de acuerdo , el Estado de Derecho debe vigilarse
a si mismo y no bajar la guardia nunca para que hechos como estos no se produzcan.
Esta claro que los protocolos deben ser preventivos para que no se produzcan violaciones de derechos pero sigo viendo como algo muy positivo sentencias como esta que hemos conocido, por que demuestra que los controles del propio estado funcionan.
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