jueves, diciembre 30, 2010

POR TODOS

La noticia de la condena a cuatro guardias civiles por torturas a dos terroristas viene a confirmar algo que me gusta repetir a menudo: que vivimos en un estado democrático de derecho donde los derechos fundamentales están garantizados , que la Ley es igual para todos y que los Tribunales de Justicia actúan con independencia. La sentencia así lo demuestra.
La fortaleza del estado se demuestra en actuaciones como esta y también cuando sanciona las conductas de los terroristas.
Debemos estar alerta siempre para que la Ley se cumpla y no permitir que ningún servidor público la viole y cometa actos como los que se han estado enjuiciando en la audiencia Provincial de Donostia.
Será bueno para todos.

jueves, diciembre 23, 2010

LA COLA DE LOS MILAGROS

Sí, cómo no. A mí también me hubiera gustado gobernar en tiempo de vacas gordas. Para destinar excedentes a mejorar la calidad de vida, la seguridad, la educación, la sanidad, etc, etc, de vascos y vascas.

Por supuesto, claro que me hubiera gustado disponer de 300 millones más para destinar a la promoción del euskara, de otros tantos para mejorar la Justicia Juvenil, de tropecientos adicionales para tantos y tantos aspectos a subsanar.

Pero toca apretarse un año más el cinturón. Es hora de hacer encaje de bolillos para procurar el mejor servicio posible. La coyuntura nos empuja al minimalismo, a abrazar su lema y asumir que menos puede llegar a ser más; con el convencimiento de que, efectivamente, haremos más con menos. Parece un trabalenguas, pero es la (dura) realidad.

Lo que sobran son coleccionistas de direcciones de calles que no existen, no se necesitan más vendedores de falsos mapas de caminos al Edén y la cola de los milagros hace tiempo que está abarrotada. Por eso hay que aplaudir a quienes, en un ejercicio de responsabilidad política, han permitido hoy la aprobación de la Ley de Presupuestos 2011.

martes, diciembre 21, 2010

¿QUIÉN DA LA VEZ?

“Una adolescente madrileña, de 14 años, ha pasado secuestrada y explotada sexualmente dos meses en Arroyo de San Serván”. Lo he leído hace un rato en el elpais.com. La noticia se repite en casi todos los digitales (“Una menor de 14 años, obligada a prostituirse en Badajoz”; “Se suicida uno de los detenidos por abusar de una menor en Badajoz”; “Hallan muerto a un ex concejal acusado de tener sexo con la niña prostituida”; “Encuentran muerto a un ex concejal de IU que pudo abusar de la niña liberada en Badajoz”…), pero su lectura reiterada no aplaca mi congoja. Las atrocidades en las que están involucrados menores, niños, me repulsan y preocupan especialmente.

Nada tiene que ver mi presencia, el sábado, en la inauguración del Parque Infantil de Navidad. Tampoco, quiero pensar, la reciente relectura de ‘Carta de una desconocida’, del vienés Stefan Zweig, donde el pasaje en el que la ‘desconocida’ alude a la muerte de su único hijo, a la lacerante pérdida de su “pequeña y frágil vida”, volvió a producir un inquietante cosquilleo en mi espalda. Haber criado a dos hijos sí sensibiliza ante esas cuestiones. Eso sí.

Quizá por eso el sábado también me costó creer que un sujeto cometiera en Denia la bajeza de descerrajar un disparo en la cabeza de su hijo de cuatro años, por mucho que la custodia del mismo hubiera recaído en su ex pareja. Igual que, dos meses antes, digerí con dificultad que otro enajenado matase y emparedase a su pareja, junto a sus criaturas de dos y seis años, en la bañera del piso que habían compartido en Tarragona. Macabro y hediondo sarcófago de cal y cemento.

Y es que la galería de los horrores no la completan únicamente el ‘Monstruo de Charleroi’, el ‘Carcelero de Amstetten’ y otros tarados foráneos. Un titular del fin de semana elevaba a 20 la cifra de menores asesinados este año por sus progenitores en España.

Yo no soy flaca de voluntad, no comparto eso de que un pesimista es un optimista bien informado, no exclamo ‘¡paren el mundo, que yo me bajo!’. Pero a una, lo dicho, sí le afectan tantas barbaridades y sí le gustaría, al menos, renovar su afiliación al sindicato de las buenas intenciones, del noble comportamiento, del cariño, de la lógica, de la educación. ¿Quién da la vez?

viernes, diciembre 17, 2010

ZORIONAK ETA URTE BERRI ON

martes, diciembre 14, 2010

SE ESTÁN YENDO LOS MEJORES

Estos días el flamenco ahonda su condición de lamento, ese matiz desgarrado que le emparenta con estilos como el remoto blues y el vecino fado. No habían pasado diez días desde el fallecimiento de Xabier Lete, defensor de la cultura vasca en tiempos del movimiento Ez Dok Amairu (junto a su compañera Lourdes Iriondo y colegas como Mikel Laboa y Benito Lertxundi), cuando los noticiarios certificaban ayer la muerte de Enrique Morente, un gigante que se va.

Fue Morente un cantaor que se antoja irrepetible, capaz de compaginar el respeto a la tradición, el apego a la raíz, con el inconformismo y una audacia que le llevó a encontrar abrigo en la distorsión de las guitarras eléctricas de sus paisanos Lagartija Nick, a adaptar a Leonard Cohen y a poner voz a poemas de otro genio: Pablo Picasso. A no resignarse, a clamar contra las atrocidades que comete el ser humano, y a abrir su última grabación hasta la fecha, Pablo de Málaga (estrenada en el frontón Jai-Alai de Gernika), con un tema titulado Guern-irak, juego de palabras que busca fundir nuestra castigada Guernica e Irak, dos símbolos de la estupidez y la sinrazón de las guerras.

Fue Morente un ejemplo a seguir, muestra de que la natural defensa de las tradiciones no se debe confundir con inmovilismo, con cerrazón, pues es compatible con la curiosidad, la investigación, la apertura, la innovación, la vanguardia.

Se fue Lete y se ha ido Morente. Antes les llegó la hora a José Saramago, a Miguel Delibes, a Luis García Berlanga… Parece que la cultura con mayúsculas pasa una mala racha. Queda la sensación de que se están yendo los mejores. Y la duda de si habrá recambio, de si no nos estaremos quedando solos, sin referentes, aunque quede su legado, sus canciones, sus escritos, sus imágenes, su obra; tradicional consuelo cuando la tragedia golpea al mundo de la creación.

domingo, diciembre 12, 2010

DEPORTE, DERECHOS Y SERES HUMANOS

Hoy he presenciado dos partidos, uno de baloncesto y otro de fútbol. El primero lo ha ganado el Bizkaia Bilbao Basket y el segundo el Athletic Club, pero en ambos casos el resultado era (casi) lo de menos. Mi presencia en el Bilbao Arena y en San Mamés obedecía a mi lógico apoyo a la campaña ‘Derechos Humanos y deporte’ (aunque la megafonía de San Mames ha dicho ‘Deporte y derechos sociales’) impulsada por mi departamento.

“El mundo puede ser un lugar mejor si las personas, con nuestras diferencias, somos del mismo equipo”. Eso reza la referida campaña puesta en marcha para conmemorar el 62º aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Y yo, lógicamente, suscribo el texto.

La citada Declaración se aprobó concretamente el 10 de diciembre de 1948, por eso el pasado viernes, Día Internacional de los Derechos Humanos, conmemoramos el reconocimiento de unos derechos simples y fundamentales que son generalmente admitimos y rigen nuestro ordenamiento jurídico, pero que no tuvieron nuestros padres y madres. Y mucho menos nuestras abuelas y abuelos. Y también por eso entregué ese día el Premio Rene Cassin de Derechos Humanos, la máxima distinción del Gobierno Vasco en dicha materia. Mejor dicho, entregué los premios, pues en esta ocasión el galardón lo comparten María Oianguren y Brigadas Internacionales de Paz.

Como ya afirme el viernes en Lehendakaritza, en María se dan varios méritos que la hacen acreedora de este reconocimiento: su labor como directora de Gernika Gogoratuz, su capacidad para aunar esfuerzos y voluntades, su valía personal... Es un ejemplo de superación, ha encarado la vida con sus dificultades y nos da muestras de coraje y decisión. Pero en su quehacer también hay reflexión. María es tanto artista como musa; hace su propia labor y analiza y propone contenidos para la evolución de los Derechos Humanos, a la vez que provoca, sugiere e inspira a otras personas, profesionales y estudiantes, o gente corriente, para que los Derechos Humanos se desarrollen en múltiples sentidos; junto al Arte, la Historia, la Literatura o cualquier rama del saber. Junto a la vida cotidiana, desde Gernika al mundo.

Espero que este reconocimiento la anime a seguir trabajando con el rigor y entusiasmo con que lo ha hecho hasta ahora y contribuya a asociar un poco más los nombres de Gernika y de Euskadi con el anhelo de paz de su ciudadanía.

Por otra parte, Maite Elizondo recogió el premio en representación de Brigadas Internacionales de Paz, una ONG cuyo trabajo salva vidas. Literalmente. Porque sin su labor de acompañamiento diario, sin sus testigos incómodos, la vida de muchas personas estaría en peligro. Las Brigadas tejen en torno a líderes sindicales, campesinos, mujeres, familiares de desaparecidos, abogados y líderes estudiantiles, entre otros amenazados, una red de protección y apoyo que les permite desempeñar su trabajo.

Su labor de disuasión, aparentemente simple, ha protegido con éxito la vida de miles de defensores y defensoras de Derechos Humanos en diferentes lugares del planeta, y ha dado a conocer conflictos muchas veces olvidados.
Las Brigadas Internacionales de Paz han demostrado, en casi 30 años de existencia, que la sola presencia externa disuade la violencia y crea un espacio para que los activistas locales pro-Derechos Humanos hagan su trabajo.

Por eso también su actividad es singular, porque, como organización independiente, no interfiere en los asuntos de las personas acompañadas, desde el convencimiento de que una paz duradera no se puede imponer desde el exterior, sino que debe ser fruto del trabajo de los agentes locales.

María, Maite, os vuelvo a enviar desde este txoko virtual mi agradecimiento y mi enhorabuena. Mila esker!